Los Pros y Contras de la Autopublicación.
Muchas ventajas y un gran escollo, la comercialización.
Hoy en día, la tecnología permite autopublicar muy fácilmente y las ventajas son innumerables, entre las más destacadas quiero mencionar las siguientes:
VENTAJA 1:
Evitas pasar por el filtro de un editor o agente literario en busca de aprobación. Te ahorras recibir unos cuantos rechazos estándar (que duelen mucho más que un rechazo argumentado y constructivo, que ya no existen).
VENTAJA 2:
Decides tú todo sobre el contenido, el título, la portada, el formato, y el diseño (aunque, a veces, no tener un buen asesoramiento implica tomar decisiones equivocadas y, por ende, cometer errores).
VENTAJA 3:
Tienes el control completo de las ganancias y las royalties con más altas (pasando de un 10% sobre el precio de venta con una editorial tradicional, hasta un 50 o 60% en una plataforma digital).
VENTAJA 4:
Tu libro puede estar disponible en cuestión de horas o días, en lugar de esperar los 18 meses promedio contemplados en el contrato con una editorial tradicional. La rapidez, en mi opinión, es sin duda un factor determinante para decidirse por la autopublicación.
VENTAJA 5:
La mayoría de las plataformas de edición digital también ofrecen la impresión bajo demanda que permite llegar a los lectores en todo el mundo sin necesidad de la distribución física en las librerías, consiguiendo así la optimización de demanda/oferta (se imprime un ejemplar de tu libro tras su compra, sin desperdicio).
Gracias a mi larga experiencia como Directora Comercial y de Exportación de Editoriales y como activista medioambiental me parece muy seductora la idea de imprimir bajo demanda.
Imprimir solo los ejemplares que realmente se han vendido al cliente final implica ahorrar papel y talar menos árboles, pero, por otro lado, es también un hecho que un libro sin el respaldo logístico y comercial de una editorial tradicional difícilmente llega a las librerías de todo el mundo. Y las librerías son el escaparate por antonomasia para cualquier autor.
Si el autor que decide autopublicarse no invierte en marketing constante y activamente, su libro, al no estar presente en el punto de venta (librerías o similares) o estarlo durante muy poco tiempo (en función de su rotación), pasará desapercibido entre millones de títulos disponibles en las plataformas de edición digital.
Otro factor relevante a favor de la edición tradicional, a mi modo de ver, y que justifica en parte la cuota de royalties de las editoriales tradicionales, no se debe solo a la inversión que el editor hace en corrección, maquetación profesional, diseño de portada e imprenta, sino en los acuerdos que tiene con distribuidores y subdistribuidores de libros en todos los países de habla hispana (incluyendo Estados Unidos) y sus esfuerzos financieros en logística (casi siempre con almacenes en varios países), distribución y comercialización del catálogo editorial. Las editoriales, además de contar con una plantilla de recursos humanos especializados, tienen acuerdos con librerías, cadenas de librerías, promotores y medios, acuerdos forjados a lo largo de los años en base a una relación de confianza mutua que prevén, en la mayoría de los casos, dejar los libros en depósito en los puntos de venta y cobrarlos solamente después de haber sido realmente vendidos al cliente final.
A pesar de ser toda una experta en el sector del libro, me resulta muy difícil poder recomendar una opción de publicación u otra. A veces dejo que sean los mismos libros quien me guíen hacia la decisión final porque en última instancia los buenos libros son sabios y conocen el camino para llegar a sus lectores. Hay libros urgentes que claramente no pueden esperar y eligen ser autopublicados, hay libros presumidos que no aceptan filtros de terceros, hay libros atemporales que son pacientes y esperan a encontrar a su editor para alcanzar su público de la mano de un equipo experto.
Lo único que tengo totalmente claro es que hay que esperar a tener el libro terminado antes de plantearse cómo publicarlo. Se trata de un proceso que como un ritual exige seguir unos pasos, el primero siempre pasa por ESCRIBIR UNA BUENA OBRA.
¿Ya tienes tu idea de libro? Cuéntamela, aquí.
Un abrazo,
Giovanna
Mentora de Escritores
– desde 1996 –

